El Árbol de Navidad Silencioso
El Árbol de Navidad Silencioso La casa de los Morales solía vibrar con la Navidad. El aire se llenaba del aroma a tamales y ponche de frutas, y las risas de los primos competían con los villancicos. Pero desde la gran discusión entre los hermanos Marcos y Julia hace tres años, la casa había quedado en silencio. El orgullo los mantuvo alejados, dividiendo a la familia en dos. Los niños, antes inseparables, ahora solo se veían en la escuela. Este año, la abuela Elena, una mujer sabia y con un espíritu inquebrantable, se había propuesto quebrar ese silencio. Había estado enferma, y la posibilidad de que fuera su última Navidad pesaba en el ambiente. Había enviado invitaciones a toda la familia, con una nota manuscrita: "Por favor, por mí, vengan todos. Este año, mi árbol no puede estar en silencio." Marcos y Julia, aunque reacios, no pudieron negarse a su madre. Llegaron por separado, con sus familias, el 24 de diciembre. La sala estaba decorada, pero sin alegría. El árbol de ...